Últimamente tengo la suerte de conocer y tratar a menudo con embarazadas, sobretodo en los talleres de portabebés.

Recuerdo mi embarazo y lo primero que compré después de ver nuestro pequeño en nuestra primera ecografía (12 semanas), en la que empecé a ser más consciente del bebé que llevaba dentro…

Mi primera compra para el bebé, la misma noche en la que volvimos de la ecografía,  fue una bandolera y un mei tai que compré en una tienda on-line. La bandolera, aunque no era muy bonita, la recuerdo con mucho amor, porque fue el primer portabebé que usé con mi hijo. Con ella le llevaba envuelto en una manta por la calle y siempre se dormía enseguida que empezaba a caminar.

Al cabo de poco empecé a usar el fular elástico, y poco después un fular de sarga e infinidad de portabebés que hemos ido descubriendo y que nos permiten ir siempre juntos, facilitándonos el día a día.

Una futura mamá, después de un taller de hace unos días, me envió esta foto. Una mujer embarazada con un fular. Está aprendiendo a anudar el fular con el que va a llevar a su bebé dentro de pocos meses.

Me parece una imagen preciosa, la ilusión de una futura mamá que ya desde antes de conocer a su bebé tiene ganas de llevarle cerca, piel con piel.

Muchas gracias, Meri, por compartirla 🙂

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